De teorías, experimentaciones...y caminos.
Es fácil decir lo que uno haría en una situación, solo que uno no lo sabe hasta que se encuentra en ella.
Es fácil decir que si se hundiera un barco actuaríamos como los héroes, correríamos y salvaríamos a algunas personas en peligro, pero uno no sabe lo que hará en esa situación hasta que siente el agua salada del mar en los pies, en el salón del barco, con todo el mundo cayendo en pánico.
La vida es una exploración continua y ojala fuese como en los tiempos de los viejos sabios donde recluirse en una cueva y hasta encontrar la iluminación en soledad bastaba.
Siempre es bueno alejarse y pensar en el interior, donde se fragua el fuego de nuestras acciones, solo que en esta era la vida exige continuas decisiones, pues el tiempo pasa y los momentos perdidos ya nunca mas regresan (bueno, eso queda en duda con eso de la teoría de un tiempo cíclico).
Quedar en el limbo del ser es bello pero como todo en exceso también es dañino, uno pierde la perspectiva de las cosas y afuera se convierte en una dimensión totalmente diferente, el mundo hostiga y de inmediato queremos regresar al centro, donde nada falla por que nada sucede, todo en esta vida tiene sus dividendos, incluyendo el miedo a enfrentarse a las cosas, el precio es alto por un articulo placebo que promete no causarnos ningún daño si tan solo no nos movemos…
Es deliciosa la sensación de seguridad que provee una reclusión, todo lo que uno debería vivir se reemplaza con visiones, mas no con realidades y allá afuera quien sabe que esté pasando…
Le tenemos miedo a los exteriores por que ahí está la gente, con todos sus demonios y ángeles interiores, con todas las buenas intenciones listas a empedrar el camino para hacer tropezar a cualquiera (bueno…en este caso la intención no es lo que cuenta, si no el resultado de un acto).
La gente solo es gente…pero se convierte en el objeto de nuestro temor, sus palabras podrían hacer declinar, la seguridad de palabra es un arma abrumadora, nadie pudo dudar de Hitler e incluso muchos le apoyaron, sus palabras eran tan seguras e inspiradas!.
La gente con las mejores intenciones te ve a los ojos y con ese aplomo y esa seguridad juzga tus decisiones.
Siempre que miro a alguien que hizo realmente valioso o importante me pregunto si esa persona siguió una opinión y parezco siempre contestármelo, en gran mayoría la respuesta es no.
Pero el miedo abruma y la sensación de la seguridad que provee una reclusión es…deliciosa y terrible, pero no es nada mas que una ilusión, es algo que nos repite continuamente nuestro cerebro para exentarnos de los riesgos de salir a tomar el sol, de encontrarnos con la gente.
Algo espantoso podría estar pasando afuera, quien sabe! Tal vez al cruzar la puerta nos encontremos con un montón de miradas y susurros ajenos sobre cualquier cosa…sobre nuestra vestimenta, sobre nuestra manera de caminar o los últimos sucesos de nuestras vidas.
O tal vez una mariposa…una malvada mariposa amarilla se pare en la hojita de un árbol bajo el sol y contraste con el cielo azul, tal vez pase un odioso carrito de paletas heladas en verano y nos ataque con su rica variedad de sabores…
Tal vez la vida nos sobrepase con su belleza y encontremos caminos abiertos pero desconocidos y nadie podrá decirnos si resultará que los tomemos, nadie los ha caminado, no tenemos preámbulo…solo un riesgo o muchos.
O tal vez es un camino no asfaltado, lleno de piedras, plagado de ladrones y animales venenosos…pero aun así, quieres caminar por ahí y si mas adelante encuentro un hogar u otra dimensión?.
Es tan fácil hablar…pero todos tenemos la facultad para ser críticos, somos muy buenos observadores y disfrutamos señalando las manchitas en la mesa, con ello ayudamos, pero ser hacedor es una cosa muy pero muy distinta, el hacedor es quien marca el paso y la tendencia, el que decide y transforma mientras uno de critico solo ve y señala, pero nunca pasa de ahí y se vuelve un ente totalmente no trascendental.
También es muy fácil escribir al respecto cuando se tiene la memoria reciente de una reclusión…
Aun que la teoría del clic es la mas apropiada…
Tienes miedo…solo, da un paso fuera del umbral, enfréntate de una vez a todas esas horribles miradas y a esa malvada mariposa amarilla que contrasta preciosamente con el azul del cielo.
Deja de criticar y observar la ilusión que te mantiene fascinado y comienza a armar una realidad…sal de ahí y por favor, no pidas muchos consejos ni opiniones a gente llena de buenas intenciones, mucho menos si esas personas tienen un habla tan segura.
No digo que no lo valores y no lo analices…solo no sigas la mayoría de esas palabras sin aderezarlas antes con tu punto de vista y mas aun si estás a punto de convertirlas en una acción.
Es mejor dirigirse uno solo y sufrir las propias consecuencias, eso se llama responsabilidad, de lo contrario tendríamos a alguien a quien echarle la culpa y otro método para sentirnos peor, ya que aun que alguien es el autor intelectual y dio la idea quien en realidad hizo las cosas fue uno…
En esa breve ilusión de la seguridad de pedir un sabio consejo y seguirlo al pie de la letra cuando todos…
Absolutamente todos, somos igual de inexpertos.
Todos pensamos que seremos los héroes que salven a la tripulación del barco que está por hundirse si se diera el caso…
Pero muchos que dicen como se puede ser el héroe terminan meandose del miedo ante la situación real.
Mejor persígnate y pasa a la parte de experimentación…
Yo espero que me valla muy bien…me he persignado, me he despedido de los caminos andados y he pasado a los no asfaltados, llenos de ladrones y malas opiniones…
Una cosa es ser un hacedor y otra muy distinta es creerse el cazador de cocodrilos.
Yo me paso de intrépida.


